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FIGURAS DE LA LETRA
Daniel Bencomo, presencia del mundo Elvia Alaniz Ontiveros Daniel Bencomo, en esta entrevista, realizada tras la presentación de su más reciente poemario, De maitines a vísperas nos revela la identidad de este joven poeta potosino. En esta plática Bencomo confiesa sus preferencias, no sólo poéticas, sino también musicales y nos virgiliano a su mundo de poesía.-¿Cómo te inicias en la poesía? -Bueno, no sé si hay un inicio. Aunque consciente en el ejercicio poético empiezo tarde a los 19 años tal vez y a los 20 es cuando conozco con el escritor David Ojeda y participo en el taller de la Casa de la Cultura que ahora es el Museo Francisco Javier Cossío. Y a partir de ahí comencé a tomar el ejercicio de la literatura, en particular de la poesía de manera más seria, ya con una actitud más formal frente ante a lo poético. -¿Te asumes, te ves como poeta como escritor? ¿te piensas así? -Yo creo que es necesario asumirse, hay momentos en los que obviamente asumes otros roles: eres amante, cocinero, aprendiz, pero creo que cuando uno se enfrenta al poema y este enfrentamiento es completamente espontánea, sí lo hace uno desde una actitud que es la inocencia que es la característica principal del poema. -Cuando dices que te acercas a la poesía de manera espontánea ¿quieres decir que te sientes un poeta inspirado? -Yo creo que en lo consiste la inspiración es en el afilamiento y la disposición para la contemplación del mundo. Y esta contemplación implica ante todo una curiosidad y esta inocencia que me gusta mencionar, que después se traduce en una voluntad de retraducir el mundo. Traer todo este conjunto de percepciones y realmente transfigurarlo a través del hecho poético, en muchas ocasiones es muy conciente, muy voluntarioso y en otras, aparece incluso como un reflejo. Creo que no puedo asumir una postura firme acerca de la inspiración o de la voluntad, porque en mi caso se da de ambas maneras. -Cómo es tu proceso creativo -Sí creo que es importante dedicarle un tiempo determinado a la escritura y a la lectura. Pero también dejo mucha libertad para la posibilidad que irrumpe siempre. Puede ser en el camión, frente a la lluvia, sentado en la taza y puede ser en el escritorio del estudio o frente al computador cuando decides que quieres avanzar y quieres establecer ciertos territorios de un poema. Entonces, creo que la característica principal en mi proceso, si es que lo hay, sería: esta disposición. La disposición, la apertura al hecho poético siempre. -He escuchado a varios escritores y poetas decir: se empieza a escribir imitando a quien se admira ¿cómo es contigo? -Sí, coincido con eso. Creo que sí cuando uno es un lector y la poesía te produce los primeros escalofríos en la espalda, pues claro, que esos escritores van a estar presentes en ti, y tu idea de poesía estará siempre influenciada por esos autores. Con el paso del tiempo y con el conocimiento propio de tu vos, de tus posibilidades todas esas voces van quedando mucho más amalgamadas. Yo creo que nuestra palabra está compuesta de nuestros autores, de nuestros muertos y de nuestros vivos. Permanencia de la tradición -Con estas presencias que tienen cierta influencia en ti ¿cómo se logra encontrar el propio estilo, la propia voz sin tener que dejar de lado esas presencias?[/b] -Creo que la consecución de un estilo, radica en la asimilación en el amalgama de todas las influencias, de todos los autores que te han enriquecido, de todas las personas que te han hablado, ya sea en la vigilia o en el sueño. El estilo de un poeta se logra en el momento en que él acepta enfrentarse a la palabra con sus propias armas, pero sin olvidar su aprendizaje. -[i]¿Qué lecturas reconoces en tu poemas? -Se dice mucho esta frase que prácticamente ya es una frase común: cuando la influencia es muy grande, es mejor aceptarla. Yo reconocería en este momento como influencias muy particulares, no sé qué tan notorias sean pero son voces que están muy presentes al menos en este último libro que acabo de publicar. Y son: Los poetas polacos, de Adams Zagajewski y Wislawa Szymborska, el poeta español contemporáneo Juan González Iglesias, claro también Antonio Machado. Una referencia poética mexicana independientemente, que esté presente y sea homenajeado en este festival –IV Festival Internacional “Letras San Luís”- es evidentemente José Emilio Pacheco y Félix Dauajare, poeta potosino. La amistad iluminadora -Qué hay detrás de tu poesía -Detrás de mi poesía…No aspiro a una poética, pero, lo que trato de combinar en los poemas es como quería un poeta francés traer esa presencia del mundo revitalizada y encarnada en cada uno de los poemas. Me gusta, o más bien, me gustaría que a partir de la lectura de uno de mis textos las personas que se acercan a ellos y que tienen la voluntad de leerlos, sientan esta presencia del mundo. Que puedan abrirse preguntas que no tengan respuesta y encontrar respuestas que no tengan preguntas -Para qué o para quién escribes- -Es pregunta me la hicieron ya y hasta este momento no he encontrado todavía una respuesta. Escribo para todos aquellos que están dispuestos a encontrar en la palabra poética una alternativa al vértigo que nos produce la sociedad contemporánea, las paradojas de la modernidad de la ciencia de la religión y que encuentran en la poesía no sólo en lo que yo escribo, sobre todo en las grandes voces que encuentran en esta poesía un remanso que puede ser tanto de regocijo, como de inquietud, que están dispuestos a encontrar esta alternativa, este lado de la vida que muchas la cotidianeidad, el vértigo de la ciudad contemporánea nos niega, eso es lo que quiero pensar. -¿A quién te sientes cercano en lo poético -Yo creo que voces mexicanas contemporáneas, no sé qué tan identificado estoy con los poetas coahuilenses Julián Herbert y Luis Jorge Boone, son poetas que a mí me gustan mucho. Luís Jorge me parece un poeta muy serio, interesante, creo que la poesía del zacatecano Juan José Macías también es una poesía que me hace entender muchas cuestiones, que antes de conocerlo no quedaban muy claras en mí. Y bueno creo que también el mismo poeta Juan Antonio González Iglesias, que me gusta mucho su propuesta. El mundo real -¿Tienes claro el panorama poético joven en San Luis Potosí? -Mira por desgracia tengo una percepción un poco pesimista, tengo la pena de decir que soy en este momento el autor más joven con publicación y tengo 28 años, es decir, al parecer, porque no vivo aquí (San Luis Potosí) desde hace casi un año estoy viviendo en Zacatecas y desde hace tres no vivo en San Luis, pero creo que hace falta que se realicen más eventos como este festival, que se acerque de una manera más entrañable a los jóvenes a la poesía porque es realmente lamentable que no haya hasta el momento autores un poco más jóvenes que estén publicando o bien que estén e los talleres que son al menos, en la dinámica de San Luis y Zacatecas los lugares en los que se encuentran y a los que llegan los jóvenes con posibilidades de desarrollar y con voluntad de desarrollar su poesía, su literatura. -¿Qué hace falta? Que los jóvenes se interesen en crear o leer poesía… -Sí hace falta que las instituciones culturales de San Luis Potosí reconsideren las dinámicas que se han establecido desde hace algunos años, donde hasta el día de ayer (19 de junio de 2008, San Luis Potosí) se presentó una colección de cinco autores potosinos (), en los últimos seis años al menos, la presentación o la publicación de libros de parte de las instituciones culturales ha sido escasa, por no decir nula. Creo también que las mismas instituciones culturales del gobierno del estado, así como la casa editora ha sido un poco indiferente ante los jóvenes. Ante la posibilidad y ante la irrupción de nuevas voces, creo que han sido un poco indiferentes. -¿Qué se puede hacer para que haya más comunicación entre los estados y la ciudad de México? -Es un trabajo de todos nosotros, tanto de los que estamos escribiendo en las orillas como también de las orillas, como de la gente que está escribiendo y generando espacios en el DF. Me gustaría invitar a las personas a que se acerquen a la literatura joven, no dejen de leer poesía. Que se acerquen a la narrativa, creo que la lectura de literatura es la posibilidad más grande de reencontrarnos con el mundo, sensibilizarnos y que si no encontramos un lugar, el menos ofrece una posibilidad para ver las cosas desde un lado mucho más sincero que los discursos convencionales que nos ofrece tanto la ciudad contemporánea como los medios masivos. Los nuevos territorios poéticos -Consideras que las páginas y blogs que se están creando en México son un espacio para encontrar ese lugar que se las negado en alguna otra parte? -En ese caso, me gusta ser un poco conservador, creo que los blogs son una alternativa que no se puede negar y que obviamente dentro de la dinámica de la ciudad contemporánea son muy importantes, porque abren espacios para la comunicación, el diálogo o el encuentro, sin embargo, veo aún que un blog no podría validar como tal a un escritor. Me gusta pensar que la consolidación de un joven escritor, de un joven poeta se da mediante el espaldarazo, el acto nobilísimo que es la publicación de un libro y toda la emoción que conlleva. Todo lo que involucra la publicación de un libro, es decir, implica el guiño cómplice, el respaldo de escritores que te han leído, que están confiando en ti y a parte es una sensación muy hermosa para todo joven escritor, cuando ve publicado su primer libro. Y esto no lo cambian los medios masivos, la publicación de libros de poesía, sobre todo, se seguirá erigiendo por mucho tiempo como decía Ana María Jaramillo de libertad, de resistencia y de la rebeldía más auténtica y más noble que es la palabra poética. Transformaciones y respuestas -¿Cómo eliges los temas? O ¿ellos te elijen a ti? -Dentro del caos en el que uno está, va uno dando golpes de timón y siempre se van abriendo nuevos senderos. Esos senderos nunca sabes en qué momento van a encontrar bifurcaciones, se va a encontrar cerrados, es decir, creo que las preguntas siempre están transformándose y el poema siempre es una respuesta en todo caso –si lo es- también en transformación, o seas, las preguntas siempre están abriéndose y los senderos que uno recorre son poco determinables. Uno está abierto sobre todo. -Hay preguntas que no tienen respuesta… -Y son las más agradables de preguntar, son las que valen la pena preguntarse. Para qué nos preguntamos algo que de antemano sabemos que tiene respuesta . La poesía es una pregunta que afortunadamente no tendrá respuesta y también puede verse como una respuesta qu3e jamás tenga pregunta. -¿Cómo defines tu último libro: [i]De maitines a vísperas?[/i] -Creo que De maitines a vísperas es un intento, no sé hasta qué punto inocente de establecer una pregunta por la muerte, pregunta que obviamente no se resuelve en ninguno de los poemas, pero desde una postura fundamental que es la contemplación del transcurrir de un día y el alba, hasta volverse noche. El título es muy cristiano son las oraciones que se realizaban de maitines a vísperas en las diversas congregaciones. Sin querer es un libro que dialoga con muchas voces que a mí me interesan que es precisamente de las poetas que te comentaba, así como ciertas preguntas que se abren desde la contemplación cotidiana, hasta la lectura de ciertos referentes filosóficos como podrían ser Martin Heidegger o filosofía escolástica, antes que doctrinario, el libro, es un ejercicio poético, espero que se resuelva. -Tu libro está divido en cinco apartados ¿tú elegiste ese orden? -La forma de ordenarlos, al menos en este libro sigue la trayectoria del sol: se abre, llega a un punto superior y cae. Tiene esa trayectoria del día, desde el alaba hasta el anochecer. -¿Cómo fue que decidieron incluir ilustraciones no sólo en tu obra, sino en la colección? -Es una idea muy acertada de los editores que en este caso so: Laura Elena González y David Ojeda, y es una oportunidad para difundir la obra de un joven poeta y al mismo tiempo dar a conocer las obra de autores plásticos contemporáneos. Esta dos posibilidades se construyen como un objeto muy entrañable en diseño y en poesía. Son libros muy bonitos, desde el punto de vista físico. De lo religioso a lo sagrado -Tus temas recurrentes son: la muerte, la soledad, la religiosidad, el dolor. ¿Es la poesía una forma de expiar tus sentimientos, estados, matices? -No creo que mi poesía sea intimista. La muerte es un tema que en este momento me acosa, me ronda, antes que la religiosidad pensaría en lo sagrado. En las formas de lo sagrado, y en ese sentido, encuentran coincidencia la imposibilidad, la carencia de respuesta que son la muerte y todo aquello a lo que consideramos sagrado. Estas preguntas, al menos en De maitines a vísperas encuentran ciertas coincidencias, y se hacen guiños, cómplices con muchas voces que puedan resultar místicas o con ciertos tintes religiosos, sin dejar de ser una poesía que también pretender comunicar desde una construcción verbal no tan compleja. La poesía, una forma de escuchar -En “Vespertino para Chuy” integras una estrofa de los Red Hot Chilli Peppers, qué relación guarda tu poesía con la música -Hay distintas relaciones, la primera es la musicalidad propia del verso y la segunda, es innegable que la música popular nos acompañe, nos revele cosas. Desde Bob Dylan hasta los Red Hot Chilli Peppers o Porpi Pantripe y te están despertando siempre preguntas. Te arrebatan sonrisas y obviamente el escalofrío que siempre acompaña la música. Es una relación, muy estrecha. Muchos de mis poemas se abren a la escritura a partir de escuchar y de transformar estas voces que surgen sobre todo en el rock en mi caso. -¿Es intencional escribir a partir de la música? -Puede serlo, pero en mi caso no ocurre eso. No me considero experto en la poesía del norte a pesar de que un poquito arriba de San Luís inicia el norte y que la literatura del norte contemporánea está muy influenciada por una figura muy importante que es David Ojeda, que influenció y que construyó realmente una generación muy fructífera de poetas y escritores del norte del país como Jorge Humberto Chávez, el mismo Crosswhite, César Silva, incluso de manera indirecta Julián Herbert. Estamos atravesados por la cultura, claro que esto se estará presentado en el poema, ya se a manera de aceptación, crítica o combate. El poeta siempre está combatiendo, haciendo guiños con la cultura. Pertenencia y arraigo -¿Crees en las generaciones? -Creo que cada poeta está construyendo o decostruyendo un discurso desde una posición. No sé si sea bueno o malo, pero los discursos cada vez son más individualistas y obviamente se hacen coincidencias, pero pertenecer a una generación –salvo a la cronológica- a m{i me resultaría muy difícil, me gusta pensar que pertenezco a este no conjunto de poetas o de escritores que tratan de generar un discursos desde un espacio y desde ideas diferentes a las ideas centralistas y a las ideas que dominan. Pensar que estamos construyendo una poesía auténtica, que tal vez, no se conoce tanto desde donde se dictan ciertos cánones que es la ciudad de México y que eso resulta un ejercicio –tal vez más difícil- pero muy gratificante. Me gusta pensar que se construye una poesía seria en provincia en particular en el norte. Una poesía que no le debe nada a la poesía del centro del país, de la ciudad de México. -¿Crees que alguna vez le ha debido algo? -Bueno, mira, un caso muy particular es el caso del poeta potosino Félix Dauajare que realmente a pesar de tener una obra muy interesante y rica, desafortunadamente no es conocido a nivel nacional. Y no es conocido a nivel nacional porque decidió establecerse en San Luís Potosí, y creo que las circunstancias hicieron de su obra excéntrica, una obra para muy pocas personas y creo que sí hay una dinámica que nos priva de la difusión, más a nivel nacional. No existe un diálogo satisfactorio entre muchos discursos entre los estados y el centro del país. |
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Daniel Bencomo, en esta entrevista, realizada tras la presentación de su más reciente poemario, De maitines a vísperas nos revela la identidad de este joven poeta potosino. En esta plática Bencomo confiesa sus preferencias, no sólo poéticas, sino también musicales y nos virgiliano a su mundo de poesía.