La historia secreta de la hacienda henequenera de YucatánGuillermo Tovar

El auge henequenero en el estado de Yucatán se debió en gran parte a la creciente demanda de la fibra en el extranjero. Estados Unidos de Norte América durante la Primera Guerra Mundial potenció la producción y cultivo de henequén hasta casi convertirlo en el monocultivo de la región. Este intercambio comercial permitió que tanto actores del Estado como del clero y principalmente gobernadores implementaran leyes, impuestos e incluso monopolizaran la producción y el mercado donde se distribuía el henequén.

 

La historia secreta de la hacienda henequenera de Yucatán. Deudas, migración y resistencia maya (1879-1915) de la doctora Piedad Peniche Rivero, traza una línea cronológica de la “época dorada del henequén”, como se conoció a éste periodo, y de la que prevalecen más mitos que verdades: como la trata de esclavos, el maltrato laboral, la violencia en las haciendas henequeneras y la explotación derivada de la necesidad voraz de mano de obra.

 

Las condiciones de trabajo y los sueldos de los peones de la hacienda henequenera no eran los más adecuados, sin embargo, a decir de Peniche, “ellos no tenían elementos para pensar políticamente en términos de explotación y mientras no se rebelarán seguirían colaborando activa pero resignadamente con la dominación”.

 

La investigadora y académica presenta a lo largo de ocho capítulos un balance detallado sobre la población que habitaba la hacienda antes del auge, la agricultura basada en el maíz; muestra a los personajes que incentivaron el sistema henequenero gracias a sus financiamientos. Abunda en las tradiciones de los indígenas, las formas de pago a los peones, los rumores de la rebelión y las querellas interpuestas ante la ley por mujeres así como el cuestionamiento de sus roles en los planteles.

 

El libro de Peniche Rivero coeditado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto de Cultura de Yucatán y el Archivo General de la Nación, termina con el declive de la industria hanquenera hasta que colapsa junto con el sistema de hacienda en los albores de la revolución mexicana en Yucatán. El desvanecimiento de los monopolios y la implementación de materiales sintéticos propiciaron el desuso de la fibra natural.

 

Del mito a las verdades de la hacienda henquenera

 

Piedad Peniche Rivero

Piedad Peniche Rivero

‑El auge del henequén está signado por la violencia en otras obras literarias, sin embargo presenta un material fresco con datos relativos a la organización de la hacienda henequenera. Cómo estructuró la obra

 

‑Si pensamos en el modelo que planteo, como uno que tiene vigencia a la vuelta del siglo XX, es decir, en la última década del siglo XIX y principios del XX, podemos decir que la hacienda tenía legitimidad mientras no excediera los límites de violencia. Por qué tenía legitimidad ante los ojos de los sirvientes, porque los hacendados ofrecían un financiamiento a sus trabajadores para subsidiar sus matrimonios, bautizos, además de la casita con un solar que les ofrecía apenas que se casaban.

 

También les brindaban tierras para milpa con la finalidad de hacer sentir a sus peones como patriarcas con respecto a su mujer o su familia, porque se hacía la ilusión de que era un proveedor, y sí definitivamente la milpa de los sirvientes de hacienda proveían una mínima parte del sustento del hogar pero eso le daba al sirviente maya, como buen maya, que recogiera su maíz. La milpa de maíz era un espacio donde los sirvientes y sus familias se reunían para conversar, tomar un trago; era un área donde se podía, conversar, chismear y hablar mal del propietario.

 

Por lo tanto la manera de presentar este financiamiento como un servicio a los sirvientes facilitaba la explotación y legitimaba la dominación del hacendado siempre y cuando la violencia no excediera los límites; eso no quiere decir que los sirvientes no resistieran el régimen, lo resistían de forma cotidiana, para usar la terminología de Scott, incendiando voluntariamente plantaciones de henequén, poniendo menos pencas en los hatos que ataban para que fueran conducidos a la desfibradora, haciendo tortuguismo, echando a perder las cosas, insubordinándose, eran algunas de las formas cotidianas de resistencia. Aunque también la violencia rebelde se manifestaba en motines esporádicos e inútiles, atentados en contra de sus superiores, más comúnmente en contra del mayordomo, de los propietarios, todo originado por el exceso de violencia en contra de ellos.

 

-Entre los trabajadores destacan los indígenas mayas- yucatecos, sin embargo documentó también algunas migraciones de chinos, italianos, coreanos y el traslado de indios yaquis de Sonora. Durante el auge henequenero, ¿cuál era la situación laboral de estos, bajo qué condiciones trabajan en la hacienda?

 

‑La mayoría de la población de la hacienda eran trabajadores mayas-yucatecos analfabetas pero herederos de una gran civilización. A los mayas-yucatecos no los dominaron como esclavos como dice Turner, la esclavitud es un mito, porque a la gente con siglos de civilización no la puedes dominar como a un esclavo, porque tiene patrones de parentesco muy fuertes como su sentido del matrimonio, la legitimidad de sus hijos, por eso es un pueblo civilizado, no es un pueblo que lo extraen de África y lo trasladan a trabajar a una isla por ejemplo.

 

En concreto no se habla de trata de esclavos en el libro pero sí existe un sometimiento por parte de los hacendados a base de deudas que adquieren los sirvientes de una hacienda. Existen los salarios

 

‑Se trata de transmitir la deuda. El joven casadero no debía estar endeudado pero se trataba de endeudarlo a través del matrimonio para que sus hijos con las fiestas religiosas y los acontecimientos ligados a los ciclos de vida tuvieran que recurrir a los prestamos del patrón, de modo que la deuda se transmitiera de generación en generación pero legalmente, eso no era posible, porque todo el régimen constitucionalmente era ilegal.

 

Cuando hablamos de resistencia cotidiana no mencioné las migraciones, que eran otra manera de resistencia. La migración es fundamental porque los mayas desde la época colonial se movían. Ese tránsito de los mayas, tan fuerte, tan grande, explica la necesidad de endeudarlos, además de que la hacienda requería estabilidad entre sus trabajadores por la voraz fuerza de trabajo que exigía. Durante el auge del henequén en el mercado el flujo de los peones obligó a endurecer el endeudamiento; un endeudamiento que desde la época de lo luneros existía aunque en ese periodo tú te endeudabas y lo pagabas con tu trabajo, mientras que en la época de la hacienda henequenera ya no sólo requerían tu trabajo sino a tu persona entera.

 

Controlaban su descendencia muy sutilmente a través de la nohoch cuenta (cuenta grande), que sí tenía un registro sin embargo no se contabilizaba hasta que desistieran de brindar el servicio, esa cuenta era letra muerta. Por su parte si el sirviente abandonaba la hacienda debiendo dinero el Estado coadyuvaba con leyes e incluso le cargaban los gastos de la captura incrementando su cuenta.

 

Este pacto, este intercambio de servicios respalda la legitimidad a los ojos de los sirvientes; el hacendado financiaba el matrimonio y toda la reproducción de las relaciones de parentesco del sirviente, le daba tierras de milpa para que se sintiera un patriarca, la casita con solar, agua; entonces qué esperaba a cambio porque finalmente era una relación de intercambio; se esperaba la fidelidad del trabajador, ese era el intercambio.

 

‑La mano de obra de los inmigrantes cómo era pagada

 

‑Se les pagaba por jornales semanales, cada tarea tenía un valor por ejemplo, mil hojas cortadas, el chapeo, tres mecates y al final de la semana se pagaba, era un trabajo a destajo además cada peón tenía que llevar sus instrumentos de campo. Eran jornales con los que no alcanzaba para que libremente el trabajador pudiera pagar tus obligaciones sociales, es decir, si me voy a casar tengo para hacerlo; la paga estaba calculada para que no.

 

Por otra parte el asunto de la subsistencia estaba asegurado; el maíz, a decir de un hacendado, en épocas de escasez llegamos a comprar a altos precios pero nosotros siempre lo vendíamos a tres pesos, por qué, porque era la manera de mantener estable a su fuerza de trabajo y no porque fueran muy amables.

 

Roles de género dentro de la hacienda. La mujer en los planteles de henequén

Planta de henequén

Planta de henequén

‑Al financiar todos los gastos el hacendado incluso los de matrimonio, adquiría una mano de obra extra, el de la mujer, sin pagar más a los peones
 
 

‑El trabajo de la mujer era invisible, además las mujeres de los trabajadores residentes estaban obligadas a servir en la casa principal cuando llegaba el patrón. En la milpa los hombres no permitían que las mujeres se acercaran, sí los apoyaban en la recolección del henequén, juntando y atando en hatos de cincuenta piezas las espinas que limpiaba el hombre de las pencas; pero ese trabajo para ella no representaba nada, era invisible.

 

‑Este trato motivó a las mujeres ha revelarse, es decir en el libro retrata algunos casos en los que se manifestaban principalmente contra maltrato físico

 

‑En los casos que encontré no hubo ninguna referencia en que la mujer se revelara por su trabajo en el campo; esa labor era para ayudar a su marido, porque el hacendado, para respetar el patriarcado de los mayas, no expedía el trabajo de las mujeres en el campo de henequén a pesar de la enorme necesidad que exigía la voracidad de la mano de obra que tenía la hacienda. Las mujeres no iban a los plantíos, el hacendado no obligaba a las mujeres a ir a los planteles precisamente para respetar a los varones, que a diferencia de estados como Oaxaca o Veracruz las mujeres trabajaban en el campo y era pagado su trabajo.

 

La Época Dorada, la Casa Divina y el monopolio henequenero

 

‑Una vez implantada la fibra de henequén en el mercado internacional cómo el gobernador del estado se convierte en el principal productor y exportador de la fibra

 

‑Molina uno de los grandes comerciantes y en su papel como gobernador de Yucatán, monopoliza la producción de las haciendas henequeneras. Molina y Montes, así se llamaba la casa, monopolizaron los medios que transportaban el henequén de las haciendas a las bodegas de Progreso o Mérida, que también eran propiedad de Molina y Montes; los bancos que financiaban la explotación también eran propiedad de Molina y Montes; los barcos también eran propiedad de esta firma, que operaba con capital de la International Harvest Company; así que los hacendados que no eran del clan de la Casa Divina, como se le conocía a este grupo conformado por un grupo de veinte familias millonarias, el resto de los hacendados estaban molestos porque no les pagaban el precio de su producción, no pasaba el ferrocarril, no tenían ningún financiamiento en el banco, no les daban bodegas.

 

Esto se terminó hasta 1915 con la llegada de Salvador Alvarado y la Revolución Mexicana a Yucatán; para entonces la casa Molina cierra sus puertas, Alvarado un estadista genial, tomó el control del mercado fácilmente pagando el doble de lo que pagaba Molina por lo que los hacendados empiezan a contratar con él además que llama a los hacendados al palacio de gobierno donde les dice que necesita y pide su colaboración para terminar con el clan de Molina y Montes. Por supuesto los hacendados hacen alianzas con Alvarado y toman al control del mercado; libera verdaderamente a los sirvientes de deudas, iniciativa precedida por el constitucionalista Euterio Ávila, también gobernador que no tuvo las agallas de implantar esta iniciativa para evitarse la enemistad de los hacendados.

 

‑¿Durante el monopolio, Molina rige el precio del henequén, posteriormente qué factores determinan el precio de la fibra?

 

‑El henequén se hace muy importante para las cosechas de trigo en los Estados Unidos de Norte América porque la engavilladora MacCormik crea la cosechadora de trigo en 1886 y adaptan nuestro henequén a su funcionamiento, es decir, lo encuentra indispensable para la agricultura en los Estados Unidos. Mientras no hubo Guerra Mundial el comercio fue fluido, sin embargo durante la Primera Guerra Mundial de 1914 a 1918, hay una demanda tremenda, no solamente porque Yucatán era casi el único productor sino por la cercanía del estado con el puerto de Progreso. Lo que quiere hacer Estados Unidos es acumular henequén y comienzan a comprar como locos porque su agricultura dependen de nuestra planta.

 

Por lo tanto durante 1916 y 1918, ya con Alvarado en Yucatán, comienzan a comer literalmente de la mano de él. Alvarado infla los precios del henequén como le da la gana y los gringos pagan, pagan y pagan; pero qué pasa después de 1918, ya no necesitan henequén después de la Guerra Mundial y el cónsul de Progreso fácilmente lo formuló: “ellos tienen que vender para comer nosotros sólo tenemos que comprar henequén”, que tiene que ver con el mercado internacional y nosotros dependemos de ese mercado.

 

Aranceles eclesiásticos y políticas del mercado internacional

 

henequen peón

Traslado de henequén

‑En ésta política de mercado y en la relación comercial interviene el Estado

 

‑La política de Díaz, incluso la de muchos gobiernos revolucionarios favorecen la exportación de materias primas, protegen mucho a las haciendas que exportan materias primas al extranjero porque eran intereses que no querían tocar, por ello si hay una protección a las exportaciones que dejaron dinero.

 

Posteriormente cuando Carranza llega al poder, se instaura el Congreso Constitucionalista. Nada más está llegando Alvarado y Carranza está pidiendo dinero porque el Estado se beneficiaba de los impuestos del henequén, claro que subsidiaba la exportación entre otros impuestos que pagaba al país. Durante la época de oro que vive Alvarado vendiendo henequén a precios inflados durante la Guerra Mundial entra muchos dólares y Carranza lo que quiere es todo ese dinero, cómo no iba a proteger esa iniciativo; Carranza no terminaba de calentar su silla Alvarado en el Palacio de Gobierno cuando ya estaba pidiendo un millón de dólares y hay documentos que lo muestran. El subsidio económico del henequén es la contribución de Yucatán a la Revolución con oro que sirvió a Carranza en sus guerras contra Villa y Zapata.

 

Además de que hay un desarrollo en el estado principalmente por el henequén, aunque todo se concentraba en la capital, Mérida; hay aumento en la población, en el desarrollo de las comunicaciones, de la banca del comercio, todo girando alrededor del henequén. El henequén no sólo era el principal cultivo, era el monocultivo en la mayoría de los municipios del estado que se vuelcan a la producción de esta planta, y todos aquellos que por sus condiciones geográficas, por la lejanía de Mérida que era el corazón de la zona henequenera de sus 86 municipios se ponen a producir bienes para surtir a la zona henequenera con todo lo que podían porque la geografía no permitía más cultivos.

 

Entonces en la década de 1930 cuando comenzó la caída más pronunciada del henequén y luego en los sesentas con la invención de las fibras sintéticas decae la producción de henequén por factores como la competencia y la relación de precios. Comienza la decadencia del henequén y de todo el estado que enfrentó una economía deformada porque todo lo puso en el henequén pensando que nunca se iba a terminar el mercado.

 

‑Entre los beneficiados encontramos también clero; hay impuestos, piden diezmos, obligan a los hacendados a destinar un insumo del henequén incluso a los peones se les cobra los aranceles parroquiales.

  

‑Los impuestos que le adelantaba el patrón al sirviente cuando iba a casarse eran, en parte, para pagara aranceles parroquiales, incluso entre los curas también existían líos porque todos querían cobrar los derechos tanto del novio como de la novia.

 

‑De qué manera benefició al clero la industria henequenera

 

‑La iglesia era participe de la explotación, por eso digo que la hacienda funcionaba como un sistema, había un conjunto de haciendas y subsistemas regionales de un gran sistema que tenía entre sus actores a la iglesia que estaban cobrando estos aranceles; el Estado haciendo cumplir y actualizado leyes de deudas, los comerciantes locales y extranjeros todos estos actores son s que forman el sistema, de otra manera no se puede explicar. No estamos hablando de haciendas como por ejemplo las del norte de México, que eran miles de hectáreas, mundos distantes; aquí no, estamos hablando de propiedades que tenían en promedio 400 hectáreas pero nunca pasaban a 3 mil o 4 mil hectáreas como las norte del país.

 

Funcionaban con el común acuerdo había un mercado de mujeres casaderas en el que el hacendado intervenía para buscar esposa a sus jóvenes casaderos tenía que intervenir activamente incluso hay historia oral que dice cómo intervenía el hacendado para que los muchachos escogieran a sus novias y viceversa.

 

Existen casos en los que el hacendado enfilaba a las señoritas y hacia venir a los muchachos casaderos a quienes les ofrecía eligieran una novia con la finalidad de que se casaran los antes posible. Hay un caso de una mujer que decía: “allá en la hacienda no existe eso de enamorarse, llega el patrón y te dice ese señor va a ser tu marido y te da tus cosas para trabajar”.

 

Las voces ocultas, la violencia causa de la rebelión

Planteles de henequén

Planteles de henequén

‑El discurso oculto de los sirvientes se mantuvo siempre en rumores, existieron casos de rebeliones o conspiraciones previos a la Revolución Mexicana

‑Todos los días pudieron haber motines contra los mayordomos o los propietarios, atentados premeditados, pero eso fue cuando el régimen estaba marcado por un exceso de violencia. La violencia era latente, es como nosotros sabemos que si te portas mal va a venir la policía que trae consigo violencia por más igualitaria y equitativo que sea el régimen democrático que podamos vivir; la violencia está en el horizonte. Cuando la violencia era excesiva era cuando se manifestaban en motines, protestas, para que ellos determinaran que era ilegitima la dominación a su persona; ellos no tenían los elementos para pensar políticamente de lo que era una explotación y mientras no se rebelaban seguían colaborando activa y resignadamente con la dominación.

 

Culpaban al mayordomo del exceso de violencia en algunos casos aunque también inculpaban al patrón. No cuestionaban el régimen del sistema sino atacaban principalmente al mayordomo, al patrón o al dueño de la hacienda generalmente. Hubo muchas rebeliones porque el régimen se militarizaba más y más gracias a las exigencias del mercado; las condiciones laborales empeoraron, los salarios bajaron; los elementos que mantenían la deuda como la casita, la tierra de milpa y la dote económica comienza a bajar y comienzan a ser cuestionados por los sirvientes, quienes comenzaron a cuestionar políticamente las restricciones y exigencias de las haciendas manifestandose en marchas de corte obrero, porque la violencia era clara.

 

Los peones hacen marchas al palacio de gobierno exigiendo ya no tierras de milpa, ya no financiamientos, exigiendo aumento de sueldo; ese es el cambio de mentalidad pero eso tarda mucho.

 

‑¿Cómo fue esta transición de la violencia laboral en los albores de la Revolución, en qué desembocó?

 

‑En 1909 Molina trata de reelegirse al gobierno del estado a través de un hombre de paja y no logra la reelección, porque primero fue electo en 1902 luego fue reelecto en 1905, para 1906 lo llama Díaz a su gabinete y deja como sustituto a Muñoz Aristegui y entonces este terminaba su periodo en 1909. En 1909 Muñoz Aristegui el hombre de paja de Molina, es decir Molina mismo, quiere gobernar constitucionalmente el estado y lanza su candidatura para esto ya estaba el calor del maderismo y los albores de la revolución. Se forman dos partidos políticos el de Pino Suárez y el de Moreno Cantón que eran medianos hacendados que estaban en contra de lo monopolios, forman sus partidos políticos y se disputan la gobernatura con Muñoz Aristegui pero Muñoz gana. Fraudulentamente se reeligió lo que originó algunas revueltas.

 

Es Moreno Cantón quien mueve a los peones de hacienda, esta calentando el ambiente político y claro los peones aprovechan para levantarse contra el mayordomo, para hacer motines, para asaltar la tienda de raya, para liberar a lo otros peones, etc; hay mucho alboroto previo a la revolución sin embargo en la época del huertismo todo vuelve a la tranquilidad porque tanto él como pinistas y morenistas se unen ante el temor de que exista una nueva guerra de castas porque hay tanto alboroto no sólo en las haciendas sino en la periferia de la zona henequenera que se asustan ante otra posible guerra de castas por lo que deciden unirse. Con la llegada de Huerta se para toda la rebelión. Es hasta la llegada del Porfiriato extendido de 1913 a 1915 periodo en que no pasa nada en Yucatán hasta la llegada de Alvarado cuando comienza otra vez el movimiento.

 

El declive henequenero y las fibra sintéticas

 

‑Para 1930 el declive henequenero es latente sin embargo aún tiene presencia en la economía nacional

 

‑Todavía es importante el heneqúen, con Cárdenas la Reforma Agraria todavía hay henequén y es hasta los sesentas cuando comienza la declinación hasta el final, porque en años anteriores reporta alzas y bajas dependiendo de ciertas coyunturas fuera del país que no se podían dominar internamente.

 

¿Cuáles son las ventajas del henequén ante la fabricación de los sintéticos y su implantación en la agricultura?

 

‑Como fibra natural el henequén tiene ciertas ventajas sobre otras fibras aunque su periodo de vida útil es corta. En comparación con los sinteticos que son más flexibles el henequén es más suave, maleable y en ciertos usos es preferible la fibra natural.

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