Biblioteca Digital Mundial (WDL)Guillermo Tovar

Durante la inauguración del encuentro internacional La Biblioteca Digital Mundial y los Códices Mesoaméricanos: una Puerta a la Cooperación Internacional, la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Consuelo Sáizar, quien inauguró el encuentro y presentó la Biblioteca Digital Mexicana, proyecto interinstitucional que pondrá en línea todos los materiales mexicanos incluidos en la Biblioteca Digital Mundial (WDL), señaló que “el esfuerzo que estamos haciendo por digitalizar nuestros códices es uno de los proyectos más sólidos y ambiciosos que serán un legado de gran envergadura para futuras generaciones”.

Respecto a los beneficios que arrojará la digitalización, destacó las facilidades de consulta de aquellos que estén interesados en los códices mexicanos y que no tiene la facilidad para trasladarse. “Desde sus sitios de origen podrán acceder al material que tengamos en línea, para que de esa manera, de una forma más ambiciosa y decidida, puedan ser consultados y estudiados”.

Añadió que en México el proyecto representa una “democratización de la información y una posibilidad de acercar esta información a todos los que estén interesados”.

En la ceremonia, el investigador e historiados Miguel León Portilla calificó al proyecto como una empresa “de globalización cultural y multilingüística”, y consideró que “ya era tiempo de que la humanidad se interesara en dar a conocer los tesoros de sus pueblos”.

Para León Portilla, quien definió a los códices como “libros de pinturas con caracteres”, México cuenta con más de una decena de códices prehispánicos que se encuentran en distintas bibliotecas y museos del mundo, además de aquellos realizados de manera tradicional por encargo en el periodo colonial como el códice Mendoza.

Destacó que la escritura de la época se realizaba principalmente en papel amate y en piel de venado con tintas naturales. Entre los temas que se narran en los códices destacó aquellos de orden religioso, astronómico, calendárico, histórico-genealógico, además de mapas, libros de cantos y de sueños. A decir de Portilla, entre los códices mexicanos destacan el códice Borgia, Selden, Florentino, Laudi, Cospi, De culto rendido al sol, Colombino, Colombino-Becker, Vindobonensis, entre otros.

“A mi me parece no acertado el proyecto, sino indispensable necesarísimo, porque son los únicos libros y documentos fuera de México. Somos tierra de libros pero todavía no de lectores”, concluyó.

Por su parte la directora de la Biblioteca Digital Mexicana del Conaculta, Adriana Martínez, adelantó que el proyecto albergará todos los códices contenidos en la WDL, destacó que las instituciones del país que colaborarán en el proyecto con la digitalización de sus documentos son el Centro de Estudios de Historia de México (CEHM-Carso), la Biblioteca Nacional de Antropología del INAH y el Archivo General de la Nación (AGN), entre otros.

El proyecto busca, además de tender lazos entre diversas instituciones, preservar, difundir y ayudar a preservar y especializar los acervos historiográficos de las bibliotecas que cuenten con pocos recursos. “Se convocará a bibliotecas y archivos del país a que colaboren para poder publicar los documentos más valiosos que resguarden y darlos a conocer”. La amplitud del proyecto permite incluir en el sitio web video, fotos, documentos, canciones tradicionales e imágenes diversas, “la idea es que sean documentos claves y que si alguien en el extranjero los consulta, pueda entenderlos sin poner más de tres líneas”.

Martínez adelantó que los contenidos del portal de la Biblioteca Digital Mundial al igual que la WDL, estarán en siete idiomas entre los que destacan el inglés, francés, portugués, árabe, ruso, chino, y español, para que puedan ser consultados por los cibernautas de diversos países.

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