Nombres propiosGuillermo Tovar
La narrativa de jóvenes michoacanos rinde nuevamente frutos con la publicación de los títulos Nombres propios y El mar boca arriba de Jorge Degetau Sada y Óscar Quevedo respectivamente, publicados por la Secretaría de Cultura de Michoacán.

 

 

Durante la presentación de los volúmenes, que se llevó a cabo en el marco de la trigésima primera Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM), el también narrador Mauricio Bares, quien ha estado ligado a la creación literaria reciente del estado, señaló que actualmente las letras en la entidad gozan de buena salud entre los nuevos y los ya consagrados escritores.

Consideró que en la obra de Quevedo, la diversidad de voces literarias que incluye el autor en cada uno de los relatos, permite que los lectores se identifiquen con alguno de temas que se abordan,”aunque la crítica en ocasiones prefiere que los libros tengan un solo perfil”. Apuntó que entre esta diversidad se vislumbran las habilidades del autor “que son de agradecerse”.

Definió a cada uno de los relatos como cuentos breves, con un abanico amplio de temas que circundan la fantasía y en los que ocasiones el final puede ser cerrado, sorpresivo, abierto o con todas estas características.

A decir del autor de El mar boca arriba, la publicación de la obra “ no ha sido tiempo perdido en la literatura”, pues señaló que estas nuevas obras no representan la punta del iceberg de la literatura michoacana sino la continuación de una tradición literaria bien arraigada en el estado.

Confesó al público congregado en el auditorio Sotero Prieto de la antigua Academia de Ingenieros, que durante el proceso de escritura de El mar boca arriba retomó el camino de escritores como Julio Cortázar, Orson Wells, Charles Bukousky, entre otros, hasta que decidió dotar de un camino propio a sus relatos.

Por su parte Degetau Sada en Nombres propios, partió del compendio de nombres raros, graciosos y hasta vanidosos que colecciona, a los que dotó de una historia gracias a la personalidad de sus supuestos dueños. Claro ejemplo es el de la mini ficción que relata la vida de Juan y Severiano Pérez Vizcaíno, a quien se le atribuyen dos personalidades gracias a la deficiencia auditiva del encargado del registro.

Asimismo los hay, dijo Degetau, llenos de literalidad como el de pueblo agrícola, influenciados por la cultura gringa como Elthon Jhonn Herrera o Smith Villaseñor; entre los supersticiosos esta el de Cristina Fallaras; el de José Miguel Vega Parada, en doble sentido o simplemente presuntuosos como los de Bella y Altagracia. Por lo tanto consideró que el título de la obra responde a la “marca irresponsable que dura toda la vida”.

En su turno Malena Mijares, situó a Degetau al lado del dramaturgo y narrador guanajuatense Jorge Ibargüengoitia, por la ligereza narrativa y el humor que caracteriza a sus relatos. Además de que “delinea a los personajes con una sola pincelada, permite ver la realidad, muestra la vida cotidiana y la recrea”.

Be Sociable, Share!





Comentarios cerrados.

blank