Juan Rulfo, otras miradasGuillermo Tovar 
Coeditado por la Secretaría de Cultura de Michoacán, Juan Pablos editores y la Fundación Juan Rulfo la antología Juan Rulfo, otras miradas, alberga un vitral crítico que permite desmitificar al autor de la novela Pedro Páramo, el libro de cuentos El llano en llamas, y del guión cinematográfico El gallo de oro.

Destaca en la publicación la inclusión de cincuenta reproducciones a color de las portadas de algunas de la traducciones hechas en el mundo de la obra de Rulfo además de un diccionario elaborado por el narrados con algunas traducciones del purepecha al castellano.

Para Gaspar Aguilera, quien presentó el volumen al lado de Juan Domingo Argüelles e Ismael García Marcelino en el marco de la trigésima primera Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM), en Juan Rulfo, otras miradas “se aclaran los rumores y errores que limitan hacer un acercamiento critico de critico y teórico”. Señaló, al referirse al contenido de la obra que “sin ese bagaje intelectual y cercanía al autor no se podría abrir este primer escalón para elaborar esta mirada”.

Parafraseó a escritores reconocidos como Gunther Grass, Gabriel García Márquez, Jorge Luis Borges, entre otros para aclarar que la obra de Rulfo evidencia la preparación literaria del autor. Apuntó que en una encuesta realizada en el estado de Michoacán, respecto a las libros con mayor presencia entre los jóvenes de educación secundaria, encabezó la lista el autor de Pedro Páramo.

Coincidió con sus compañeros de mesa en que las publicaciones hechas en otros países representó un verdadero reto para os traductores por la complejidad de las obras de Rulfo. Asimismo adelantó que el lector se podrá encontrar en el libro con un “acercamiento a las visiones de su única novela”.

Por su parte Domingo Argüelles añadió que la obra busca “aclarar las demasiadas mitografías” respecto al accidente literario de Rulfo y no del “genio consiente de su labor”, que considera que la ovela Pedro Páramo fue forjada con un proceso intelectual y no producto de la casualidad. Rulfo construyó literatura consiente gracias a una educación intelectual”.

Calificó al narrador como un “portento literario” y lo situó al lado de escritores como William Shakespeare y Honore de Balzac, quienes “no se consideraban como dos escritores más sino como una literatura aparte” por la genialidad de sus obras. Reiteró que la obra busca “desterrar la mitología corista de lo que se ha convertido en crítica literaria”.

Para el escritor en lengua purepecha García Marcelino los textos de Rulfo se aúnan a “las lecturas obligadas del sistema escolar y no de educación y que aunque no se tienen que ver como un acto escolar si pueden ser abordadas como una acto de aprendizaje”. Consideró que el mismo Rulfo admitió la dificultad para llevar a cabo algunas traducciones de su obra pues “no se puede pensar a Rulfo en su propia lengua sin reconocer en él a una cuidadoso traductor”.

Respecto a los personajes que protagonizaron la “conciencia rulfiana” aunque son pocos los de origen indígena, prevalece mucho el lenguaje del México indígena que se reconoce tanto en la novela como en sus cuentos. Marcelino vislumbró que el poema Mal país de No me preguntes cómo pasa el tiempo, del también narrador y poeta José Emilio Pacheco, está estructurado con fragmentos de diversos de los cuentos de El llano en llamas, muestra de la panorámica nacional contenida en la obra de Juan Rulfo.

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