Elvia Alaniz Ontiveros
Con dos ausencias, la de Jorge Edwards y la de Carlos Fuentes, arrancaron las mesas de reflexión del encuentro Algún día, en cualquier parte. Bicentenario: letras de Chile y de México, en el marco de la XXXI edición de la Feria Internacional del Palacio de Minería.

A la ceremonia de apertura del encuentro, que reúne a 40 escritores, sociólogos o historiadores asistieron el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles; el Embajador de la República de Chile en México, Germán Guerrero Pavez; el Rector de la Universidad Veracruzana, Raúl Arias; el Director General para América Latina y el Caribe de la SRE, José Ignacio Piña; Gonzalo Guerrero Zepeda, Director de la Facultad de Ingeniería de la UNAM y presidente ejecutivo del Comité Organizador de la FILPM y Fernando Macotela director de la FILPM.

Narro Flores, aseguró que el encuentro sobre el bicentenario “es una fuente de posibilidades para esta generación. Hoy día, la única guerra que podemos aceptar es contra la ignorancia, la enfermedad y la muerte prematura. Es indispensable plantear la lucha por los valores y principios y refrendar el compromiso con el combate a la desigualdad”.
Estamos, dijo, ante la oportunidad de reivindicar a la cultura y a las letras como formas de superación, para recrear nuestras utopías. Y recordó “un día, la literatura y las letras fueron fuente de varias de ellas para nuestra especie y ahora son fuente de posibilidad para nuestra generación”.
En ese sentido, consideró, México y Chile en estos 200 años de independencia han transitado “por la ruta correcta. También es mucho lo que queda hacia delante”. Ambos países, señaló, continuarán su relación e intercambio “porque la cultura, la palabra y la letra nos hermanan a todos nosotros”.
Germán Guerrero Pavez, embajador de Chile en México, calificó al encuentro cono “un diálogo prácticamente inédito en nuestra historia cultural conjunta que nos permite recordar que las coincidencias comienzan desde el nacimiento de la idea misma de ambos países. Compartimos no sólo legado, idioma, valores, también un destino común. A través de este encuentro queremos dar continuidad a estos dos siglos. Chile y México estarán a la altura del momento histórico”.
Y es que, aseguró, México Y Chile comparte las mismas metas del futuro “llegar al desarrollo, convivir en una sociedad inclusiva y avizorar un horizonte de oportunidades. Sin embargo, queremos países donde a las personas se les respeten sus derechos y tengan un bienestar garantizado, alejándolos de las precariedades habituales de nuestro continente”.
Por su parte, el rector de la Universidad Veracruzana, pidió, en el bicentenario de la Independencia de ambas naciones, revivir las señales de su herencia compartida, sin perder de vista los problemas que los invaden, que revelan sus retrasos sociales y políticos, y que deben formar parte del pensamiento crítico y de la responsabilidad ética de escritores, intelectuales y de los universitarios.
Durante el acto Fernando Macotela, director de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, leyó una carta que el narrador mexicano envió al embajador chileno. “Una aguda bronquitis y una altísima fiebre me obligan a suspender la intervención en esta mañana. Ojalá haya otra ocasión dentro de los próximos días que me permitiera, ya mejorado dar la charla”, escribió Fuentes.
Mientras que del escritor, crítico literario, periodista y diplomático chileno no se dieron a conocer las razones de su ausencia.
En la primera mesa del encuentro, que a partir del 24 de febrero se trasladará al Museo de Antropología de Xalapa, Veracruz, también estuvo ausente la historia, en cambio, se abordaron las relaciones que han establecido los escritores con la otra cultura.
La escritora chilena Diamela Eltit señaló que el Bicentenario, además, sitúa a ambos países no sólo en el escenario del pasado, sino también en el de las “deudas” con un grupo importante de personas, y ejemplificó “pienso en las etnias y su dificultad de ingreso a este mundo”.
Por su parte, José Miguel Varas, recordó una invasión a Chile de la que poco se había hablado: la de la cultura popular mexicana, cuando en 1940 llegó a Valparaíso un barco que traía la más numerosa delegación mexicana que alguna vez haya llegado a ese país. “Eran 600 tripulantes altamente calificados: dos o tres conjuntos de mariachis, un equipo ecuestre de acrobacias, motociclistas con evoluciones: una época en que México se nos apareció de repente y llegaron las canciones mexicanas para quedarse.
Mientras tanto, Sealtiel Alatriste, compartió sus experiencias como editor, su trato con José Donoso, uno de los autores chilenos que lo han marcado hasta en su creación literaria.

Durante su intervención, el escritor mexicano Juan Villoro recordó su “primera vez” con la cultura chilena. “La primera manifestación en la que participé fue en apoyo al gobierno de Salvador Allende; la primera influencia literaria fue la de Antonio Skármeta; el primer viaje que hice con mi mujer fue a Chile, con el fin de conocer las grandes montañas de hielo. Ha sido un país de primeras ocasiones, de ritos de iniciación.”

Las mesas de reflexión de Algún día en Cualquier Parte se extenderán hasta el 24 febrero bajo los techos del Palacio de Minería, en el marco de la XXXI Feria Internacional del Libro.

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