Antonio Marquet
El punto no es si la mayoría o una minoría de estadounidenses ejecutan tales acciones, sino si la naturaleza de las políticas que propugna este gobierno y la jerarquía desplegada a fin de consumarlas hace que estas acciones resulten más probables. Susan Sontag comentando las fotografías de tortura de Abu Ghraib **

El punto no es saber si hay un grupo de integristas que exhortan al exterminio. Lo fundamental es que este delito, castigado internacionalmente, es producto de las exhortaciones de jerarcas eclesiásticos y de la complicidad silente del gobierno. La comunidad LGBTTT tiene claro también que diversos partidos han guardado silencio al respecto. Que le han dado la espalda y la han privado de protección, al igual que se ha perpetrado el regateo de los derechos de las mujeres al regresarlas a calidad de vientre fetiche, productores de niños, obligándolas a vivir en la inmadurez. Otros ya han tomado decisiones por ellas.

En un acto de desesperación ante el agudo decremento de sus fieles, de la vocación sacerdotal, de su periclitada moral y de una larga serie de escándalos de abuso infantil y encubrimiento, la iglesia prepara su última batalla: incita al odio, a la injuria sistemática; humilla a ciudadanos laicos sobre quienes quiere imponer normas ajenas a la libertad individual por las cuales debería velar el Estado mexicano.

Para invadir la intimidad de la vida de ciudadanos respetables, envía a sus feligreses a reproducir su odio; a imponer una ética ajena a México, que desconoce su historia republicana, ignora los triunfos de los liberales conseguidos desde el siglo XIX y consolidados a lo largo del siglo pasado.

Con irresponsabilidad criminal, diversos partidos políticos la dejan hacer, se vuelven sus cómplices, actúan servilmente malbaratando la soberanía de la nación e ignorando la opinión de sus votantes. Con la celebración de campos de concentración y amenazas de violencia grupal, la iglesia prepara un segundo genocidio de mexicanos. Primero fue la imposición de la cruz a fuego y sangre, luego el sometimiento y alienación de los indígenas. Ahora ha lanzado una campaña de negación sistemática de derechos a la comunidad LGBTTT mexicana.

Estos hechos se producen en el contexto de la humillación a las mujeres, efectuada en más de la mitad del territorio mexicano con la complicidad de algunos partidos entre los que se cuenta el PRI, el Partido Verde y el Pan, promotores de un México arcaico, arrodillado, dependiente de estados extranjeros. Como en el caso de la invasión francesa, los conservadores retoman el proyecto de someter a México a potencias extranjeras. Primero fue a Francia, ahora es al Vaticano.

(1) Susan Sontag, “Reflexiones de Susan Sontag sobre las fotos de torturas a los presos de la cárcel de Abu Ghraib en Irak Traducción Aurelio Major” http://www.robertexto.com/archivo1/torturas_sontag.htm (página consultada en enero de 2010)

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